|
La intervención se realiza bajo anestesia local con
mínima sedación lo que hace indoloro el procedimiento. Dura aproximadamente
de 2 a 4 horas y una vez finalizada la cirugía el paciente regresa a su domicilio.
El primer paso de esta intervención es la obtención de una tira de piel de la nuca
de forma larga y estrecha, de unos 10-20 centímetros de longitud por 1,5-2
centímetros de ancho y 0,5 centímetros de profundidad.
De ésta se obtienen los folículos, como si de bulbos de tulipanes se tratara.
La incisión de la zona donante se cierra con una sutura de tal manera
que queda cubierta de forma inmediata por los pelos de arriba y de abajo sin
que sea evidente en ningún momento. La cicatriz, al cabo de dos meses,
sería imperceptible, incluso si se rapara el cabello. A la vez,
en la zona de la calva se hacen, con la ayuda de mini agujas especiales, diminutas
incisiones, en las que luego se inserta cada cabello con pinzas similares a
los de un relojero, como si se plantaran bulbos de tulipanes.
Una de las
características de este proceso es que exige el trabajo sincronizado
de un equipo especializado compuesto por varias personas que ha de
trabajar de forma muy rápida y precisa, realizando ambas tareas a la vez.
De esta forma se consiguen transplantar hasta de 10.000 pelos. La técnica es quirúrgicamente sencilla, pero
extremadamente laboriosa.
El diseño es absolutamente natural, realizado
en conjunto entre el cirujano y el paciente, para llegar a la más absoluta perfección
estética.
|