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La psoriasis vulgar es la variedad más frecuente. Los primeros síntomas de un brote son:
Manchas rojas planas o sobreelevadas (placas).
Las placas aumentan de tamaño y producen descamación.
Las escamas superiores se desprenden en grandes cantidades, mientras que las escamas de las capas inferiores están firmemente adheridas.
Cuando se raspan las escamas se puede observar debajo un gran número de pequeños puntos sangrantes.
La psoriasis en las uñas normalmente se manifiesta con pequeñas depresiones y engrosamiento de las uñas. El brote puede ser tan grave que la uña se desprenda. Es frecuente observar también una pigmentación amarilla, que recibe el nombre de "mancha de aceite".
La psoriasis invertida se localiza en los pliegues de la piel (flexuras). Aparecen placas rojas acompañadas de picor en axilas, bajo los pechos y abdomen (en personas obesas), en ingles o nalgas. Las placas se infectan a menudo por un hongo llamado candida.
La psoriasis guttata es una variante especial que afecta principalmente a niños y adolescentes. Se manifiesta de forma aguda, como consecuencia de la infección estreptocócica de garganta. Aparecen placas eritematosas redondeadas de pequeño tamaño acompañadas de descamación, dispersas por todo el cuerpo (como si fueran gotas). En muchos casos, esta afección desaparece por sí sola tras varias semanas o varios meses.
La psoriasis en el cuero cabelludo puede ser difícil de distinguir de brotes agudos de otras enfermedades (como la dermatitis seborreica). Un brote de psoriasis en el cuero cabelludo se acompaña en ocasiones lesiones en otras zonas del cuerpo.
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